- - - - -
Las unidades especiales se postraban a la entrada de una vivienda, dispuestas a irrumpir en el momento en que Gerard diese la orden. Las últimas pistas indicaban aquel lugar como la morada del asesino post mortem, apodo que nunca hizo gracia al comisario. Los rastreadores afirmaban la existencia de movimiento en la casa durante las últimas horas, por lo que se tomó la decisión de pasar a la acción. Un pequeño movimiento de cabeza desencadenó las tácticas que tanto tiempo habían sido entrenadas para situaciones como éstas, arrollando y haciendo saltar por los aires todo lo que se entrometía en el camino. Así, hasta llegar a una habitación donde un hombre sentado tras una mesa apoyaba la cara entre sus manos. Gerard se acercó mientras varios fusiles apuntaban al habitante del lugar.
- Sea bienvenido, comisario. Él me advirtió que sobrevendría mi descanso cuando llegase su hora.
- Queda detenido como sospechoso de los crímenes cometidos...
- ¡Silencio! - gritó el hombre de la mesa mientras se incorporaba violentamente y extendía sus brazos en cruz con las manos abiertas.
Gerard entrecerró los ojos aguardando el sonido de unas balas dispuestas a sentenciar aquella alevosía. Sin embargo, solo hubo silencio. Aquel hombre permanecía en pie mientras observaba con ojos quejumbrosos la figura del comisario. Unos segundos más tarde comenzó a hablar:
- No tenemos tiempo, así que escuche. Años atrás desperté sobresaltado de una pesadilla en la que se me elegía para completar una Sentencia. A mi lado tenía una hoja arrugada donde había escrito "1 p.m." en algún momento que no recuerdo, a pesar de ser mi letra. Esa nota... nunca debí dejar de lado esa nota... todo habría sido distinto... si... -los sollozos comenzaban a dificultar su comprensión.
- Hijo... necesita ayuda y estamos dispuestos a ofrecérsela (al menos, hasta que descubra por qué mis hombres siguen parados).
- ¡No! ...todo habría sido distinto... A la noche siguiente volvió a repetirse la pesadilla solo que al despertar, en aquel papel se sentenciaba "5 p.m."...
- ¿Fue usted q...?
- ¡No lo entiende! ¡No lo entiende! - el hombre comenzaba a agitarse hacia delante y atrás mientras repetía aquellas palabras- . ¡Yo solo tenía que haber evitado la primera tragedia donde solo había una víctima post mortem! Al no hacerlo, el asesino continuó con sus crímenes hasta que lo detuve. ¡Cada noche las pesadillas eran más violentas y los números en mi papel iban cambiando! - tras esto se desplomó sobre la silla extenuado y continuó en voz baja - ... hasta que lo encontré y por fin cumplí la Sentencia.
- De acuerdo -dijo Gerard mientras cogía lentamente unas esposas que guardaba a sus espaldas-. Eso lo convierte en culpable d...
- No... fui yo quien eliminó a los auténticos culpables... pero demasiado tarde. Como castigo fui obligado a rondar varios distritos evitando convertir muchas desgracias en auténticas tragedias, quedando mis manos manchadas de sangre. Si ha llegado hasta aquí, supongo que Consuelo le habrá contado lo que hice a uno de sus ratones.
- ¿Consuelo? ¿La dueña de la tienda de animales?
- La misma... durante muchas semanas tuve que buscar una rata que aniquilaría a sus hermanas... si no lo hacía, las consecuencias irían más allá de la muerte de unos roedores...
- ¿Y cómo sabía que debía buscar ratas? - Gerard parecía ahora interesado en la historia. En ese momento había olvidado los hombres inmóviles a su espalda.
- Los sueños no fallan. En algunas ocasiones se muestra el momento en que se producirá el crimen por el que se lleva a cabo la Sentencia. En otras, los malhechores... pero jamás debe cumplirla antes de que se ejecute la culpa por la que es emitida... podría salir todo mal...
- ¿Cuanto tiempo lleva con esto?
- Muchos años... todo por aquel día... habría sido distinto... - de nuevo, los sollozos complicaban comprender todas sus palabras
- Tranquilo hijo - pronunciaba con calma Gerard mientras se acercaba lentamente hasta él-, todo se arreglará.
- Ya está casi arreglado- el hombre alzó su mirada hasta los ojos del comisario-. El hecho de que esté ahora conmigo se debe a las pistas que me han permitido brindarle. No podía confesar sin más - mientras éstas palabras salían de su boca, Gerard comenzaba a recuperar el sentido de alerta.
- Debe acompañarnos hasta comisaría para...- intentó decir mientras observaba cómo el hombre volvía a incorporarse.
- Ha llegado su hora... y mi descanso...
En ese momento todo pareció volver a retomar su curso normal. El estruendo y el olor a pólvora invadía la habitación por completo. El hombre acababa de ser acribillado ante la mirada atónita de Gerard, el cual observaba todo a una velocidad más lenta de lo normal.
- ¿Está bien señor? ¿Señor? Hemos abierto fuego preventivo
- ¿Qué...? - el comisario no estaba seguro de lo sucedido.
- Hemos abierto fuego en cuanto se ha incorporado. Pensábamos que iba a arremeter contra usted.
- Pero...
El sonido inesperado de una sirena de barco enmudecía las voces de las unidades, mientras Gerard contemplaba el cuerpo sin vida del hombre con el que acababa de mantener una extraña conversación.
El comisario despertó empapado en sudor. Contempló su habitación en calma y a su mujer todavía dormida. Aún faltaban varias horas hasta que sonase el despertador, así que decidió continuar su sueño. Mientras entrecerraba los ojos, vio como un papel yacía sobre su mesilla de noche: 2 p.m.
- Sea bienvenido, comisario. Él me advirtió que sobrevendría mi descanso cuando llegase su hora.
- Queda detenido como sospechoso de los crímenes cometidos...
- ¡Silencio! - gritó el hombre de la mesa mientras se incorporaba violentamente y extendía sus brazos en cruz con las manos abiertas.
Gerard entrecerró los ojos aguardando el sonido de unas balas dispuestas a sentenciar aquella alevosía. Sin embargo, solo hubo silencio. Aquel hombre permanecía en pie mientras observaba con ojos quejumbrosos la figura del comisario. Unos segundos más tarde comenzó a hablar:
- No tenemos tiempo, así que escuche. Años atrás desperté sobresaltado de una pesadilla en la que se me elegía para completar una Sentencia. A mi lado tenía una hoja arrugada donde había escrito "1 p.m." en algún momento que no recuerdo, a pesar de ser mi letra. Esa nota... nunca debí dejar de lado esa nota... todo habría sido distinto... si... -los sollozos comenzaban a dificultar su comprensión.
- Hijo... necesita ayuda y estamos dispuestos a ofrecérsela (al menos, hasta que descubra por qué mis hombres siguen parados).
- ¡No! ...todo habría sido distinto... A la noche siguiente volvió a repetirse la pesadilla solo que al despertar, en aquel papel se sentenciaba "5 p.m."...
- ¿Fue usted q...?
- ¡No lo entiende! ¡No lo entiende! - el hombre comenzaba a agitarse hacia delante y atrás mientras repetía aquellas palabras- . ¡Yo solo tenía que haber evitado la primera tragedia donde solo había una víctima post mortem! Al no hacerlo, el asesino continuó con sus crímenes hasta que lo detuve. ¡Cada noche las pesadillas eran más violentas y los números en mi papel iban cambiando! - tras esto se desplomó sobre la silla extenuado y continuó en voz baja - ... hasta que lo encontré y por fin cumplí la Sentencia.
- De acuerdo -dijo Gerard mientras cogía lentamente unas esposas que guardaba a sus espaldas-. Eso lo convierte en culpable d...
- No... fui yo quien eliminó a los auténticos culpables... pero demasiado tarde. Como castigo fui obligado a rondar varios distritos evitando convertir muchas desgracias en auténticas tragedias, quedando mis manos manchadas de sangre. Si ha llegado hasta aquí, supongo que Consuelo le habrá contado lo que hice a uno de sus ratones.
- ¿Consuelo? ¿La dueña de la tienda de animales?
- La misma... durante muchas semanas tuve que buscar una rata que aniquilaría a sus hermanas... si no lo hacía, las consecuencias irían más allá de la muerte de unos roedores...
- ¿Y cómo sabía que debía buscar ratas? - Gerard parecía ahora interesado en la historia. En ese momento había olvidado los hombres inmóviles a su espalda.
- Los sueños no fallan. En algunas ocasiones se muestra el momento en que se producirá el crimen por el que se lleva a cabo la Sentencia. En otras, los malhechores... pero jamás debe cumplirla antes de que se ejecute la culpa por la que es emitida... podría salir todo mal...
- ¿Cuanto tiempo lleva con esto?
- Muchos años... todo por aquel día... habría sido distinto... - de nuevo, los sollozos complicaban comprender todas sus palabras
- Tranquilo hijo - pronunciaba con calma Gerard mientras se acercaba lentamente hasta él-, todo se arreglará.
- Ya está casi arreglado- el hombre alzó su mirada hasta los ojos del comisario-. El hecho de que esté ahora conmigo se debe a las pistas que me han permitido brindarle. No podía confesar sin más - mientras éstas palabras salían de su boca, Gerard comenzaba a recuperar el sentido de alerta.
- Debe acompañarnos hasta comisaría para...- intentó decir mientras observaba cómo el hombre volvía a incorporarse.
- Ha llegado su hora... y mi descanso...
En ese momento todo pareció volver a retomar su curso normal. El estruendo y el olor a pólvora invadía la habitación por completo. El hombre acababa de ser acribillado ante la mirada atónita de Gerard, el cual observaba todo a una velocidad más lenta de lo normal.
- ¿Está bien señor? ¿Señor? Hemos abierto fuego preventivo
- ¿Qué...? - el comisario no estaba seguro de lo sucedido.
- Hemos abierto fuego en cuanto se ha incorporado. Pensábamos que iba a arremeter contra usted.
- Pero...
El sonido inesperado de una sirena de barco enmudecía las voces de las unidades, mientras Gerard contemplaba el cuerpo sin vida del hombre con el que acababa de mantener una extraña conversación.
El comisario despertó empapado en sudor. Contempló su habitación en calma y a su mujer todavía dormida. Aún faltaban varias horas hasta que sonase el despertador, así que decidió continuar su sueño. Mientras entrecerraba los ojos, vio como un papel yacía sobre su mesilla de noche: 2 p.m.

2 Comments:
...veo que has estado muy inspirado.
ummm... La verdad es que lo que estaba era un poco aburrido :)
Publicar un comentario
<< Home