Querida Susan
Han sido muchas las veces que te he pedido perdón; tantas como me lo has concedido. Y la última vez juraste y perjuraste que no volverías a indultarme y yo juré y perjuré que no volvería a desviarme. Pero otra vez más, debo disculparme. Te amo. Te amo. Te amo. Lo repetiré siempre... pero mi ser se deja llevar por un instinto y a veces te nubla, dejando en celo al animal que llevo dentro y solo busca placer en otras mujeres... y sé que mis palabras ahora no serán suficientes, así que esta vez, para arrancarte la ya última oportunidad de perdón, te entrego a los culpables que me desvían de tu amor; espero que te lleguen junto a estas letras, ya que aún no consigo arreglarme entre tanta oscuridad ciega a mi alrededor...
