16.2.06

tsk, tsk

Una mirada gélida recorrió el local hasta el punto en que se encontraba Mathius. Parecía haber ido congelando el aliento de cada persona situada entre su trayectoria, pues el silencio se hizo protagonista del lugar. Si hubiesemos estado en el antiguo oeste, estaríamos apartándonos para evitar el inminente tiroteo. Mathius hizo un gesto con las cejas en forma de saludo. Segundos despues, la música volvió a sonar y todo retrocedió a la normalidad.