El camino hacia ninguna parte
No surgió a partir de la desidia. No fue algo olvidado a donde guiaban sus pasos los perdidos. No fue el castigo de quienes no supieron elegir a tiempo. Fue en realidad una obra creada a partir del ingenio que jamás poseeré y guardado recelosamente por quienes contribuyeron. Y puesto que no puedo crearlo, al menos, déjame perderme de vez en cuando entre sus senderos.

2 Comments:
Me recuerda tu historia del caballero que fue halagado hasta que se quitó el yelmo...
Jop...
Que gran memoria... :)
Publicar un comentario
<< Home